14Septiembre

Carpintería, madre de la arquitectura actual


“En los inicios los arquitectos eran carpinteros”

“En Cuenca ya se construían edificios de once plantas con estructura de madera hace siglos. Y aún siguen tras haber sido restaurados”

“La madera es un material muy resistente y da un margen de seguridad muy alto”

 

“En España se cree que no hemos tenido buena tradición carpintera, más allá de construcciones rústicas, pero estaba en la península desde los celtas”, así comenzaba Enrique Nuere su intervención en el Seminario CEMCO. Madera y Construcción. Este encuentro, pretendía mostrar las capacidades de la madera como material de construcción, a través de sus últimas innovaciones, dentro de un mercado que cada vez tiene mayor oferta y ante un público técnico que toma mayor confianza hacia este material tradicional, pero denostado a raíz de la aparición de otros materiales competidores.

“Cuando apareció el acero y el hormigón, desechamos la madera. Pero ninguno es tan duradero como la madera” comentaba Nuere. Tanto se desestimó este material que, incluso, tras la Guerra Civil se prohibió el uso estructural de madera. Aunque, ya en los noventa, la Expo 92 animó al uso de madera, con ejemplos como los pabellones de Hungría, Finlandia o Chile.

Llegó el despertar de un material que había tenido gran importancia y esplendor durante la época medieval. España está plagada de edificios donde se puede apreciar su uso. En un principio, los historiadores del arte afirmaban que esa tradición carpintera había sido transmitida por los musulmanes, porque “las primeras manifestaciones surgieron en la Granada nazarí”, pero en realidad “fueron los carpinteros españoles quienes, al tener conocimientos de geometría supieron integrar los modelos islámicos, que era lo que en ese momento quería el cliente”, comentaba Nuere. La tradición carpintera llevaba siglos en la península Ibérica. Una actividad que se desarrollaría hasta su ocaso en el siglo XVIII.

Hay multitud de ejemplos de carpintería de gran complejidad, no sólo ornamental, sino estructural, realizada por carpinteros. El dominio de la madera por parte de este gremio era tal que, según palabras de Nuere, “antes el carpintero podía hacer una cercha sin que el arquitecto le dijera cómo” y es que “en los inicios los arquitectos eran carpinteros”.

Tras caer casi en el olvido durante años, la madera ha tomado impulso en los últimos tiempos y “está ganando la batalla” por varios factores. Por un lado, ha animado el calentamiento global, “se ha demostrado que necesitamos bosques” ya que son una forma de retener CO2 y los cultivos dedicados a la obtención de madera constituyen grandes masas de árboles durante su crecimiento. Además, “no hay otro material que resista tanto como la madera”; uno de los problemas era el módulo de elasticidad, pero gracias a los avances tecnológicos y a la investigación “hoy en día se puede fabricar con el grosor que queramos”. Como demostraron decenas de fabricantes durante dicho seminario.

Tanto ha mejorado la tecnología que incluso “la madera empieza a no tener competencia en las grandes luces”. Aunque Nuere recuerda que, a pesar de haber patentes en la actualidad para hacer edificios con paneles de madera en altura, y en Estados Unidos y Canadá haya proyectos para hacer edificios de 30 o 40 plantes con estructuras de madera “en Cuenca ya se construían edificios de once plantas con estructura de madera hace siglos. Y aún siguen tras haber sido restaurados”.

Y es que precisamente la restauración y rehabilitación de edificios ofrece a la madera un claro porvenir: “muchísimos edificios de Madrid, por ejemplo, se construyeron en su día en madera, y se tendrán que rehabilitar. Eso es trabajo para muchas generaciones”.

Enrique Nuere apuesta por la rehabilitación edificios, pues es menos costoso que el derribo y la obra nueva. En estas intervenciones cobra total protagonismo la madera. Hay que usarla no sólo por estética, sino porque introducir otro material puede hacer que el edificio en su conjunto se comporte de otra forma. A la hora de rehabilitar hay que tener en cuenta que “cada edificio es una historia diferente” y “podemos enfrentarnos a multitud de sistemas constructivos”.

Para enfrentarse a la rehabilitación Nuere aconseja y da ciertas pautas. La primera, sobre una de las características de la madera, que es el material que se va a encontrar en la mayoría de edificios a rehabilitar: “la madera es un material muy resistente y da un margen de seguridad muy alto”. Una vez se va a comenzar con la rehabilitación hay que ponerse en lo peor, porque nunca se sabe lo que va a aparecer. Cuando se intervenga, se debe intentar salvar y conservar lo máximo, alterando mínimamente las condiciones del edificio. Es necesario observar el conjunto y ver cómo los cambios afectan a todo el edificio. En ocasiones sólo se necesita que una pequeña parte esté bien para conservarlo, o restaurar y embellecer alguno de los elementos desgastados. Además, es muy importante mantener la tipicidad de los edificios: si alguno de sus elementos ya no pueden emplearse como parte de la estructura, pueden dejarse como elementos decorativos no estructurales. “Si en un patio de corralas las columnas de madera tienen las marcas de las cuerdas de tender, habrá que conservarlas, aunque tras la rehabilitación esas columnas sean meramente decorativas” ejemplifica Nuere, porque esos detalles que hacen único al edificio son una de las razones por las que merece la pena conservar el patrimonio edificado.

El otro caso en el que la madera en construcción toma protagonismo es en la obra nueva. En este tipo de proyectos el material es escogido bajo criterios de sostenibilidad.

Pero para construir obra nueva con madera se debe cambiar el esquema a la hora de proyectar. No tiene por qué construirse una casa totalmente en madera. Se puede optar por usarla en la estructura, sólo en las cubiertas, como complemento decorativo o una combinación con otros materiales, según las necesidades del proyecto. Las posibilidades del mercado en la actualidad ofrecen todo un abanico de posibilidades.

Sea en rehabilitación u obra nueva, Nuere ve necesario “formar carpinteros, ejecutores de obra y arquitectos” para sacar el máximo rendimiento a la madera y recuperar, tal vez, las habilidades de la tradición carpintera que un día vieron su gran esplendor en estilos arquitectónicos como el mudéjar.

 

(Puede ver la intervención completa de Enrique Nuere AQUÍ)

Publicado en Blog Maderia